sábado

Escogiendo caminos y dejando a la niña que se muestra
en mi lugar cuando todo va mal. Y cuando todo sonríe.
Perdiendo los segundos que más añoro y escuchando
cosas que nadie quiere escuchar.
Deseando la llegada del día siguiente para ver lo mismo
de siempre y esperar desencantada un nuevo día.
Corre y ríete y aprovechate de que la niña no se sabe revelar.
Si un día es un favor al día siguiente es una obligación.
Y no encuentras límite en la bondad, sólo que día tras
día sos un fantasma preso de tus miedos.
Oblígate a despertar de este mundo que nadie quiere ver
y el que es tan fácil soñar modificando completamente.
No tapes tu oídos y repitas por dentro lo que quieres oir
porque no lo oirás más que dentro de tu ser.
Escóndete y huye de lo gris pero poniendole la cara, porque
el mal tiempo siempre estará. Y vos no lo quieres ver.
Y deja de añorar al sol pensando en su regreso porque
una vez que se ha ido existe un cielo que no permite
que vuelva a vos.
Porque todo serán recuerdos y nadie vendrá a ver como duermes entre peluches. Nadie acariciará tu cara  y el beso de la frente no será nunca más suyo.
[ Noches y noches perdidas, cientos de horas volando, llega la señal de la partida, caigo y aún me voy levantando ]

Y no añores lo que nunca podrá ser.
Sólo escucha el sonido del mar y piérdete en lo que algún día fué.
               

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