sábado

Mi cabeza piensa que no logrará sobrevivir, y su
único pensamiento en estos momentos es querer
enterrar el tiempo. Esconderlo bien lejos, bien hondo,
para que no le haga más daño. Siempre se encarga
de quitarle a las personas que más quiere, el tiempo
es un cabrón que se disfraza en agujas.
Y me sentaré sobre su tumba para que no se escape,
porque luego duele la vuelta a la realidad.
Y el azul se quedará en el cielo, pero ya no será nuestro cielo,
será el de otros.. Ya toca hacer la maleta para escapar de
tus ojos, otra se instalará en ellos, o se quedarán vacíos.
No habrá más brillos especiales ni crecerán nuestras pupilas.
Se quedaran simples.. tristes.
Y en la maleta meteré todo lo malo porque si meto lo bueno
a vos no te quedará nada, y yo lograré vivir engañandome a mi
misma como siempre hago. Es mejor así.
Quizá nos crucemos y no digamos nada, quizá ni nos miremos.
Y será cuando piense, dónde quedó todo.. y me engañaré
otra vez diciendo, valió la pena.
Si el blanco y negro nos llenará por dentro, quien volverá
a llenarnos de colores?
Como llenaré el vacío? Decime vos...

Escogiendo caminos y dejando a la niña que se muestra
en mi lugar cuando todo va mal. Y cuando todo sonríe.
Perdiendo los segundos que más añoro y escuchando
cosas que nadie quiere escuchar.
Deseando la llegada del día siguiente para ver lo mismo
de siempre y esperar desencantada un nuevo día.
Corre y ríete y aprovechate de que la niña no se sabe revelar.
Si un día es un favor al día siguiente es una obligación.
Y no encuentras límite en la bondad, sólo que día tras
día sos un fantasma preso de tus miedos.
Oblígate a despertar de este mundo que nadie quiere ver
y el que es tan fácil soñar modificando completamente.
No tapes tu oídos y repitas por dentro lo que quieres oir
porque no lo oirás más que dentro de tu ser.
Escóndete y huye de lo gris pero poniendole la cara, porque
el mal tiempo siempre estará. Y vos no lo quieres ver.
Y deja de añorar al sol pensando en su regreso porque
una vez que se ha ido existe un cielo que no permite
que vuelva a vos.
Porque todo serán recuerdos y nadie vendrá a ver como duermes entre peluches. Nadie acariciará tu cara  y el beso de la frente no será nunca más suyo.
[ Noches y noches perdidas, cientos de horas volando, llega la señal de la partida, caigo y aún me voy levantando ]

Y no añores lo que nunca podrá ser.
Sólo escucha el sonido del mar y piérdete en lo que algún día fué.