Llueve. Qué bonito está todo y que lejos estás vos...Los árboles, los techos y todas esas palabras hermosas escritas en los márgenes de las hojas. Ojalá me extrañaras, ojalá pienses en mi tanto como yo en vos, seguro que a veces notas una presencia extraña al lado tuyo; si, soy yo. Soy yo que no paro de pensarte ni un solo segundo al día. A veces me gustaría mandar todo a la mierda y salir corriendo, ir a buscarte y dejarme de tonterías. Agarrarte la cara entre mis manos, mirarte a los ojos y entre lágrimas decirte que te sigo queriendo, tanto o más que antes. Que después de todo este tiempo que no estás, no soy la misma, que me duele respirar, que me mata el esperar para verte. Que la vida se me va sin vos, pensándote. Que me haces falta, que sigues apareciendo en mis sueños noche tras noche..El no tenerte me produce una ansiedad inexplicable, a veces trato de acostarme y dejar de pensar en vos, pero no puedo, me entran unas ganas terribles de llorar. Es horrible. Ojalá que la próxima vez que una gota de lluvia caiga sobre mis manos, vos estés a mi lado..
martes
Lo siento, no te imaginas hasta que punto...Me duele el hecho de perderte, de pensar que no habrá promesas, ni sueños, ni cancha, ni sms a cualquier hora de la madrugada tan solo para decir te quiero.. Me jode que por cosas que yo hago, se vaya a la mierda... Me desgarra por dentro el saber que no habrá NADA.. Sé que sabes que te quiero, que lo hago infinitamente..Pero sabes la forma en que lo hago.. No sé, cuando me mandaste ese mensaje, sentí como si se cayese todo.. No quiero perderte Valentín..Te dije muchas veces que sin vos no podría..Y no podré.
Si vos no estás conmigo no voy a poder..
Solo quiero que sepas que te extraño, perdón haberte arruinado los días.
Y que te quiero.. Que no dejaré de hacerlo, nunca.
Si vos no estás conmigo no voy a poder..
Solo quiero que sepas que te extraño, perdón haberte arruinado los días.
Y que te quiero.. Que no dejaré de hacerlo, nunca.
lunes
Y ahora leo los mensajes y me doy cuenta de que
tenía toda la pinta de ser el principio de una historia preciosa. Y no lo fue
por mi culpa. No vengo a pedirte una segunda oportunidad. Seguramente lo
volveré a estropear. No vengo a pedirte perdón, porque la única dañada en esta
historia fui yo. Sólo quiero contarte, aunque probablemente ya no te interese,
que no soy así, no soy la mujer que has visto todo este tiempo. No soy tan
despistada, ni celosa, ni protectora, ni dependiente. No soy nada de eso, aunque
hasta ahora te haya enseñado todo lo contrario. No sé qué me paso con vos, me
encantaría saberlo porque quizá así comprenderías mis actos, quizá así me
entenderías.
Puedo decirte que fue un error, uno de tantos... Con el corazón en la mano, te digo que me da muchísima pena que lo que hemos vivido no vaya a repetirse. Me da igual que los de ahí fuera no entiendan nada. Vos y yo lo sabemos. Siempre he sabido que desde el primer momento tuvimos una conexión especial, un algo que yo jamás había tenido con nadie más que conmigo misma. Sé que con vos perdi a la casualidad más grande de toda mi vida. Y sé que jamás voy a perdonármelo. Necesito muchas cosas de vos pero no puedo pedirte nada, no tengo derecho. Sólo quiero que sepas que ha sido perfecto compartir un trozo de vida con vos, que estás en mi historia y formarás parte de ella hasta que me muera. Y, que aunque intento aprender a vivir sin vos, no pienso borrarte de mi mente (ni de mi corazón).
A partir de ahora conocerás a otras mujeres, y aunque yo jamás me perdonaré haberme dedicado a perderte, realmente espero que te valoren y te roce al menos la mitad de la pasión con la que nos hemos rozado vos y yo. Me hubiera encantado quererte un poco, lo justo para que vos me quisieras.
Ojalá yo hubiese sido la mujer de tu vida...
Puedo decirte que fue un error, uno de tantos... Con el corazón en la mano, te digo que me da muchísima pena que lo que hemos vivido no vaya a repetirse. Me da igual que los de ahí fuera no entiendan nada. Vos y yo lo sabemos. Siempre he sabido que desde el primer momento tuvimos una conexión especial, un algo que yo jamás había tenido con nadie más que conmigo misma. Sé que con vos perdi a la casualidad más grande de toda mi vida. Y sé que jamás voy a perdonármelo. Necesito muchas cosas de vos pero no puedo pedirte nada, no tengo derecho. Sólo quiero que sepas que ha sido perfecto compartir un trozo de vida con vos, que estás en mi historia y formarás parte de ella hasta que me muera. Y, que aunque intento aprender a vivir sin vos, no pienso borrarte de mi mente (ni de mi corazón).
A partir de ahora conocerás a otras mujeres, y aunque yo jamás me perdonaré haberme dedicado a perderte, realmente espero que te valoren y te roce al menos la mitad de la pasión con la que nos hemos rozado vos y yo. Me hubiera encantado quererte un poco, lo justo para que vos me quisieras.
Ojalá yo hubiese sido la mujer de tu vida...
Y se mete en su habitación, cierra la puerta y se acuesta en la cama. Se abraza a la almohada. Llora. Por suerte, su madre la ha visto sólo de espaldas, de otro modo se hubiese dado cuenta de inmediato de cuál era su verdadero problema. Mal de amores. Y no se cura fácilmente. No existen medicinas. Ni remedios. No se sabe cuándo se pasará. Ni siquiera se sabe cuánto duele. Sólo el tiempo lo cura. Mucho tiempo. Porque cuanto mayor ha sido la grandeza de un amor, tanto más largo resulta el sufrimiento cuando éste se acaba. Es como en las matemáticas: se trata de magnitudes directamente proporcionales. Matemática sentimental. Y, por desgracia, en esta materia, ella podría sacar ahora un diez.
Perdona si te llamo amor.
Ni san ni sa ni brisa ya
corren mi nube de algodón.
Ni los, ni nos, ni vos ni yo
debemos cargar esta cruz.
Comprender, aceptar.
Hicimos nuestro camino al caminar,
y hoy decidimos frenar acá
no vamos al mismo lugar.
Traté de hacer a mi bien tu bien,
y ves bien que me salio mal.
No acostumbro a fracasar.
Dijiste hasta acá ya fue me voy,
mi vida no está junto a vos.
Ya me canse que te de igual
si soy feliz o no lo soy.
Comprender, aceptar.
Parecía tan fácil como sumar
tu amor y mi lealtad
mi ternura y tu amistad.
A veces Marte y Venus se llevan mal.
No es cuestión de maldad.
Es duro aprender a amar.
Y acá estoy despidiéndome,
mascando tu rencor, lo sé.
No me quedo más que aceptar,
soy tan culpable como vos.
Yo también deje de regar
la flor de la superación.
Comprender, aceptar.
Prometiste cuidarme sin importar
y hoy ya no importa mi bienestar,
lo importante es tu ansiedad.
Regió mi vida al azar una vez ¿sabés?
No me gusta apostar,
siempre me tocó pagar.
Yo me propuse superar tu ausencia
a pesar del dolor.
Vos preferís no analizar,
seguís en busca del amor.
Comprender, aceptar
Por más gotas de sal que le robe al mar,
por más flores que un rosal.
Hoy nos toca despegar.
Por más gritos de paz, por más soledad
Que hoy castigue mi voluntad.
Por los dos ya no va más.
Y acá estoy despidiéndome
Mascando tu rencor, lo sé.
Estoy confiando que el tiempo nos dirá qué hacer.
Y acá estoy despidiéndome
mascando tu rencor, lo se
Estoy confiando que el tiempo nos dirá si asi estuvo bien.
Quisiera poder volver el tiempo atrás, tenerte conmigo y detener el mundo.
quisiera tener una razón para poder olvidarte,
para que NO estés presente todo el tiempo en mí mente y mi corazón.
Fuiste, sos y serás lo mejor en mi vida.
Todos los días me lleno de preguntas las cuales no tienen respuestas (al menos yo no las encuentro)
Sé que hice algo mal por eso es que no te tengo.
Si eramos tan felices, por que se termino todo? por que así?
no nos hablamos, me esquivas.
Yo tenía todo con vos, nunca me hiciste faltar nada
me dabas mas de lo que podía pedir, mas de lo que esperaba, mas de lo que necesitaba,
Estuviste siempre que te necesitaba, y cuando estaba mal, no era necesario llamarte
porque ya lo sabias y estabas al lado mio, para abrazarme y darme un beso de esos ÚNICOS sin explicación.
Vos me decías "TE PROMETO QUE TE VOY A CUIDAR PARA SIEMPRE"
cuando yo tenia miedo, vos me dabas ese voto de confianza y NADA era imposible.
Yo pensaba que sabía lo que era querer, pero me di cuenta que nunca había querido a alguien,
querido como te quiero a vos. En realidad ahora dudo si eso era querer o amar, es raro, porque creo que no se puede amar a una persona en 4 meses, pero vos sos incomparable, no puedo explicar realmente lo que me hacías sentir, porque los sentimientos no tienen explicación.
Imaginate, ya se cumplió un mes que no estamos juntos y todavía te siento como si estuvieras conmigo,
no quiero aceptar que ya no sos mio, pero tampoco quiero molestarte, tengo centenares de mensajes en mi celular guardados para vos, pero no me animo a mandarlos, no quisiera joderte en tu vida cotidiana, no quisiera estar en medio estorbando. Por eso esto es lo único que puedo hacer, lo leas o no, trato de sacarme un poco de esto que me pasa por este medio.
"El tiempo nos dirá si así estuvo bien"..
domingo
Lloré hasta sentir las lágrimas secarse en mis dedos. Lloré hasta respirar hondo y darme cuenta de que ya nadie me hacía bien. Lloré hasta entender que estaba sola y desprotegida en este lugar. Lloré hasta perder la conciencia y sentirme completamente inútil. Lloré, porque comprendí que nada era capaz de hacerme sentir viva y, hasta a veces, poder arrancarme una sonrisa; nada podía ser tan sorprendente y real al mismo tiempo. Lloré porque sentí tu ausencia, esa que hasta hoy nunca había sentido, y por fin logré darme cuenta de que en realidad, aunque me cueste aceptarlo, no es culpa de nadie ni de nada lo que me sucede. Lloré, porque por primera vez en mi vida me sentí realmente sin apoyo, sin amigos, ni nadie a quien recurrir cuando la soledad corta mis palabras y ahoga mi respiración, gozando una dulce venganza de mis errores y tropiezos. Y fue así como me ví de nuevo en esta habitación tratando de recordarte, recogiendo los pedazos de tu boca, armando de a poco tu risa y sepultando otras voces, para poder entre ellas distinguir tus susurros; y sin querer entenderlo, cuando ninguna de las fichas encajaba, entendí que te había perdido y que además, había olvidado tantos sueños y tantos recuerdos felices. Lloré, porque sólo tenía viejos recuerdos, algunas imágenes borrosas de las que casi no distinguía tu lejana y triste mirada. Lloré hasta creerme feliz por un instante, hasta que sin motivos empecé a reír sin parar, sin llegar a entender completamente que estaba haciendo. Lloré hasta verte al lado mío, secando con tanto amor mis lágrimas, tratando de aliviar mí llanto. Lloré, porque de alguna manera me estaba resignando a seguir cada minuto y cada segundo sin tu compañía. Lloré porque creía sentirme fuerte y comprendí que tú me dabas esa fuerza capaz de hacerme sentir el aire rozar con mis labios; lloré porque nunca te diste cuenta de que todo lo que hacía era solamente por tí, porque nunca sentí que mi esfuerzo era suficiente para que te sintieras orgulloso de mí. Lloré, porque vivía cada día sin vivirlo, creyéndome feliz, convenciéndome de que todo lo que hacía estaba bien. Vivía sólo para entregarte miradas, mis energías, mi vida en un segundo y poder sonreír al saber que te quedarías sólo por mí. Y después de eso, volví a entender que cada cosa que hacía era inútil, que a nadie le importaba verdaderamente lo que hacía o dejaba de hacer. Y lloré, para descargar de una vez por todas, todo el dolor que me ocasionaba sentirme tan poca cosa, de pronto me había olvidado de cómo era sentirse orgullosa de una misma, lloré porque te extrañaba y no podía hacer nada para recuperarte. A pesar de mis intentos siempre hay algo que supera mis fuerzas y me derriba haciendo caer una y otra vez de la misma forma, en el mismo lugar, lastimando mi dignidad. Fue así, que al saber que te habías ido perdí todas las ganas de seguir; tal vez me acostumbre demasiado a tenerte cerca y a que me transmitieras cada día un poquito de tu filosofía, porque de cada día hacías una historia diferente. Antes de que llegaras no confiaba en nadie, ni siquiera en mí, y la verdad es que siempre supe que algún día te iba a perder, porque lo bueno nunca dura mucho (al menos para mí) y lloré como tantas otras veces, a escondidas, para no defraudarte. Lloré, porque te necesitaba más que nunca, más que siempre y la noche apenas comenzaba..


hay días en los que me pregunto "por que" ?
busco un motivo, una razón, una respuesta, pero no existen
ni en conjunto, ni separados
y es ahí cuando empieza a costar entender que es lo que esta pasando.
quisiera pintar las nubes, escribir en el cielo con letras bien grandes y de colores
me encantaría bajar todas las estrellas, cometas y planetas,
hasta el sol.
quisiera que no existan tantos interrogantes
quisiera NO hacerme problema (como antes)
quisiera que muchas buenas personas alcancen para que el mundo sea feliz.
quisiera bancarme ese calvario de querer huir.
TODO NO SE PUEDE, DAIANA (me dijeron una vez)
y como de costumbre, haciendo las cosas a mi parecer
hice lo que quería, sin saber realmente si asi lo queria.
hoy, me doy cuenta que es muy cierta la frase "bien parado o en la lona hay qe ser buena persona"
quise ser alguien qe NO soy, quise hacer mal a una persona
que no se lo merecía en lo mas mínimo.
Hoy por primera vez en mi vida me arrepiento de haber hecho algo sin pensar..
jueves
Mis errores fueron hechos para ti, juro que es el amor más puro que se puede sentir hacía alguien.. Sé que no soy perfecta. No soy la clase de niña perfecta y que sigue las normas al pie de la letra. También has de saber que cometo muchos errores, que me caigo 3 veces si es necesario con la misma piedra porque lo necesito. Casi siempre consigo lo que me propongo. También tienes que saber que soy muy sensible, cuando discuto con alguien siempre acabo llorando. Necesito mis momentos de soledad. Soy terca y como en esta cabecita se meta algo, difícil será que lo consigas sacar. Me miro al espejo un día y no me gusto, no estoy a gusto con mi cuerpo porque soy muy exigente conmigo misma. Soy extrovertida. Tengo demasiadas dudas, la mayoría son existenciales. Soy como un libro cerrado que no hay más que mirar la portada para saber de qué trata. Soy la persona que te acompañará en todo y la que nunca, nunca, nunca jamás te fallará. Soy el felpudo en el que puedes sacudir toda la mierda que has pisado de tu alrededor, porque te escucharé y dejaré que hables y llores todo lo que lo necesites. A veces peco de ser demasiado sincera. Pero si digo algo es porque lo siento, y todo lo que siento, lo digo Y repito, aunque sea una estúpida redundancia, que te quiero, que estoy enamorada de ti, y que sin ti, NO PUEDO.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




