Yo lo quiero. Me hipnotiza mirarlo cuando se ríe, le doy un beso cuando está enojado y cuando está contento también, creo que le estoy dando besos a todas horas para ser más exactos. Me gusta agarrar su mano mientras caminamos por la calle, enredar mis dedos entre los suyos, y acariciar su pelo. Me gusta apoyar mi cabeza sobre su hombro mientras él se relaja en el sillón. Y me gusta que me diga TE QUIERO. Me encanta ver el brillo en sus ojos cuando yo le digo que lo quiero. La verdad es que me hace llorar, él no lo sabe, pero acabo llorando con sus mensajes en los que me dice que me quiere o intenta explicarlo de maneras diferentes, que soy su vida y esas cursilerías. Él también es mi vida, mi vida entera. Que llueva cuando estamos juntos, me hace sonreír, es como si a cada gota de lluvia que cae, le estuviese dedicando un te quiero. Me encanta que me escriba esos mensajes, son los mejores que he recibido en mi vida. Se me hacen eternos los momentos en los que no estoy con él. Solo necesito verlo, un segundo, para que sea un día perfecto. Él me conoce más que nadie, el puede hacerme vulnerable. Con el tengo confianza, no sé, será por los momentos que pasamos juntos, será por las tardes a su lado, por los te quiero que nos hemos dicho, o por todas las cosas que hemos hecho juntos. No lo sé, la verdad es que solo sé que lo quiero como a nadie. Que él es mi vida, que me hace feliz. Que quiero pasar el resto de mi vida con él.
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