miércoles

Yo lo quiero. Me hipnotiza mirarlo cuando se ríe, le doy un beso cuando está enojado y cuando está contento también, creo que le estoy dando besos a todas horas para ser más exactos. Me gusta agarrar su mano mientras caminamos por la calle, enredar mis dedos entre los suyos, y acariciar su pelo. Me gusta apoyar mi cabeza sobre su hombro mientras él se relaja en el sillón. Y me gusta que me diga TE QUIERO. Me encanta ver el brillo en sus ojos cuando yo le digo que lo quiero. La verdad es que me hace llorar, él no lo sabe, pero acabo llorando con sus mensajes en los que me dice que me quiere o intenta explicarlo de maneras diferentes, que soy su vida y esas cursilerías. Él también es mi vida, mi vida entera. Que llueva cuando estamos juntos, me hace sonreír, es como si a cada gota de lluvia que cae, le estuviese dedicando un te quiero. Me encanta que me escriba esos mensajes, son los mejores que he recibido en mi vida. Se me hacen eternos los momentos en los que no estoy con él. Solo necesito verlo, un segundo, para que sea un día perfecto. Él me conoce más que nadie, el puede hacerme vulnerable. Con el tengo confianza, no sé, será por los momentos que pasamos juntos, será por las tardes a su lado, por los te quiero que nos hemos dicho, o por todas las cosas que hemos hecho juntos. No lo sé, la verdad es que solo sé que lo quiero como a nadie. Que él es mi vida, que me hace feliz. Que quiero pasar el resto de mi vida con él.
Vos no sabes lo que es repasarlo en tus fotos una por una, sus estados, su vida día tras día. No sabes lo que es esperar el momento antes de verlo, y los nervios. Que te tiemblen las manos mientras esperas que el reloj dé las 4. No sabes lo que es echarlo de menos cuando llevas dos días sin verlo. No tienes ni idea de lo que es soñar con él y pensar en que estará haciendo a cada minuto. Ojalá tuvieras el gusto de decirle que lo quieres y que él siempre te responda con un "yo más".
Me gustaría hablarte de él, desde la abrumadora distancia que nos separa y desde la complicidad cotidiana que nos une. Como si este aire nocturno y fresco no me trajera su aroma, como si no dijera su nombre en cada verso, casi sin despegar los labios, como si no me acompañara siempre su voz, como si la ternura no estuviera siempre vestida con su ropa. Me gustaría decirte cómo lo extraño y cómo cierro los ojos y disfruto (lo dice una canción), echándolo de menos…Hoy termina noviembre, y media primavera se ha marchado. Las palabras que escribimos se me enredan en los ojos y en la piel, va llenando el cajón de los recuerdos y me tiembla en la boca la sonrisa. Quisiera contarte, cómo es cuando brilla su mirada y se refleja en los hilos de mi blusa, cuánto dice, cuánto calla. Y hasta, a veces, cuánto calla lo que quisiera decir y no se lo permite la imagen del espejo. El mes se adormece, vuelan las preguntas, huyen las respuestas y sigue este sueño, dormido y despierto, revoloteando entre mis versos. Quisiera decirte cómo es cuando tiembla y dice mi nombre, con todas las letras, y suena a piropo, y sabe a té, y sonríe y brilla, sólo para mí, porque nadie sabe, porque nadie entiende este mundo nuestro hecho con besos de papel y miedos pequeños que se enredan en las piernas y sonrisas que quisieran ser abrazos. Quisiera contarte, desde esta ventana, a la que se asoma sin verme los ojos, cómo es primavera si él está a mi lado, cómo me descubro siguiendo sus pasos, cómo soy la cómplice de esta luz que alegra los días, los meses, los cajones, las palabras que nos regalamos, y escondemos, y rompemos… Quisiera decirte cómo es de bonito sentirme a su lado y escuchar su voz, cercana y amiga, saberme esperada, saberme querida, aún en la distancia de años y años sin saber que estaba, sin saber quién era… Mirar el reloj, escuchar atenta sus pasos serenos, mirar la sonrisa, retenerla acaso y detener el tiempo. Luego, recordarla en silencio, ya de madrugada, y convertirla en versos… Quisiera decirte cómo lo echo de menos, cómo no se aparta de mi pensamiento y se queda quieto, enredado en mis párpados, en ese momento, de creer en las hadas, entre la vigilia y el sueño. Te podría hablar, si no fuera un secreto, de sus manos tibias que sólo rocé un momento, y de todo el miedo, como un muro de piedra que obliga al silencio. Pero la memoria no calla, recuerda, como yo recuerdo todas las palabras…, las leo y releo, temblando y sonriendo, tarareo canciones que, a través del tiempo, nos dibujan y dibujan este clandestino y sin embargo inocente sentimiento. Ese miedo que nos deja sin aliento, que nos calla y nos detiene, que nos aleja a veces, que nos une sin remedio, que nos persigue y nos muerde… Quisiera contarte cómo es ese miedo, pero se me escapa, porque él lo custodia, vigila y protege, no lo deja fuera, lo esconde, lo aleja…, y en un arrebato de luz en sus ojos, cuando nadie mira, yo leo en sus labios que me dice «hermosa», y tiemblo, y sonrío, y digo su nombre, todo con mayúsculas, sin punto al final, sonando a «te quiero». Quisiera contarte, desde esta ventana, el olor a rico de su cortesía cuando empuja puertas y paso delante, cuando, en un susurro, lo siento mirarme, lo dejo instalarse en un rincón antiguo que tiene mi alma y que sólo es mío, y que ahora es nuestro… Me veo en sus ojos como en un espejo, y no soy la misma que tú conocías, me siento tan niña, tan joven, tan embelesada, tan llena de vida… Quisiera decirte qué es esto y no puedo… Como en un susurro, tan cerca y tan lejos, escucho su voz y me dejo llevar por el sentimiento…
Nunca intentes soltar mi mano, no te das cuenta qe me sentiría tan desprotegida. Nunca pienses alejarte de mi, no toleraría despegarme de tus abrazos. No qiero dejar de sentir tu calor, calor que perdura en mi impidiendo que olvide tu hermosa imagen. No me dejes sola en este mundo desconocido, sos mi protección. No permitas que me hunda en la tristeza, pretendo seguir riendo junto a vos..
Aún no descifro qué es... pero tienes algo que me atrae. ¿Cómo lo haces? Me siento una tonta. Aunque sepa que me puedo quemar... me acerco, te busco y de nuevo me encuentro frente a mi ordenador, con un archivo en blanco que voy llenando de ti. Se expande y contrae el universo de los contratiempos. Tengo libros pendientes sobre la mesa, un cuadro a medio pintar y ropa acumulada en la silla... pero sólo pienso un "qué pena que mis manos no puedan atravesar la distancia para acariciar y dar esa energía que dices que te falta". Pienso en ti y se me antoja imaginarte con una sonrisa al escucharme decir todo esto. Qué imbécil debo ser ¿no? Y sin embargo, ya ves, aquí sigo escribiendo, como si pretendiese alisar las arrugas de la vida..

Como un presentimiento breve, invertiste el sentido de mi vida. Ya no camino como antes, dudo en las esquinas, retrocedo los pasos. A veces también tiemblo. Te pareces a otros que finalmente son distintos. Primero fueron días, después semanas. Podía pasarme horas en un mismo lugar, hasta que caí en la cuenta de que no podía ser cualquiera. Me he quedado quieta sobre este puente, decidida a quemarte los ojos si apareces. Tarde o temprano pasarás por aquí; se trata de un lugar estratégico. Como un viceversa que no sabe de atajos; ni tú ni yo estaremos libres.

lunes

Sí, me quiero casar con vos .Quiero pasar toda mi vida en tu cama, en tu living, en nuestra cocina, nuestro baño, la casa de los dos. Quiero despertarme todas las mañanas abrazada a vos, y quiero verte dormir sin que te des cuenta. Darte un beso y decirte que te quiero. Quiero que preparemos el desayuno, pero con galletitas de las que me gustan a mí, el café elegilo vos. Que será hoy? Con leche o un cappuccino? Me da igual. Quiero cantar en el auto nuestra canción, mientras cada uno va a trabajar. Y volver por la noche, y verte desparramado en el sofá, con una cerveza en la mano, en silencio, dejar las llaves en el colgador que hay en la esquina, y de puntitas de pie, acercarme a vos y susurrarte : Ya estoy en casa, mi amor.
Él me vuelve loca.Él me lleva y me trae.Él me mata y hace que vuelva a vivir.Me besa,me aprieta,me toca.Me mira y me hace ser la persona mas feliz del mundo.Él me hace feliz.Solo el sabe como sacarme una sonrisa cuando tengo miedo o ganas de llorar.Solo el conoce esa forma de besar que me hipnotiza.Con él quiero pasar el resto de mi vida.A su lado.De su mano.En donde sea. Aunque sea muy lejos de aquí,si.Pero por él lo dejaría todo.
Él es mi vida.
 Hay quienes dicen que las mujeres cuando son amigas son insoportables, porque concuerdan una con la otra, siempre, y no se despegan. Hoy puedo entender que la vida nos presenta miles de personas y que cada una de ellas viene a cumplir un papel particular en nuestra vida. Todas ellas quedan en nuestra memoria, alma y corazón. Hay amigas como aquella desbocada que dice locuras, que te mete siempre en problemas pero que te hace reír mucho. O bien está esa con la que andás siempre del brazo, a la que le contaste el primer chico que te gustó, la que te da consejos de ropa, personas o simplemente cortes de pelo. Aquella a la que le cuentas absolutamente todo y sientes que eres realmente entendida. Aquella a la que no le da vergüenza decir que te ama. Aquella que pasa junto a vos el momento más difícil de tu vida. Aquella que te llama todo el día. Aquella intelectual que te enseño de todo. Aquella que te abrazó en silencio y te sintió llorar. Aquella egoísta y aquella que hace todo lo que le pides. Aquella que te escucha cuando estás enamorada y pasas horas hablando de lo mismo. Aquella que entiende que la dejaste por tu enamorado, y aquella que exige toda tu atención. Aquella que parece tu mamá siempre dándote consejos. Aquella que te dio el mejor consejo pero no lo escuchaste. Aquella que es una hermana para tí, y hasta la que es una buena compañía cuando el plan es “hacer nada”. Y claro está, la mejor amiga es aquella que es simplemente aquella.

sábado

Quiero que lo sepas. No te quiero en pasado, no te quiero en presente, ni te quiero en futuro, es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerte. Te quiero, como dos palabras que forman una sonrisa en tus labios, como dos cielos llenos de colores reflejados en tus ojos, como dos palabras infinitas que no deben dejar de sentirse. Quererte en realidad es un premio, desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerte. Pero es un premio, es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo.

Valen & Dai
 Bueno sea como sea sintonizamos bien.
Sintonizar... ¿qué querrá decir? La sintonía es algo que tiene que ver con la música. O peor aún, con los circuitos. El amor, en cambio, es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura...Cuando sólo de pensar en verlo con otra cruzarías a nado el océano […]

Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que él ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estas perdido. O mejor dicho, estas enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo...


'Tengo ganas de ti' – Federico Moccia

jueves


Si me dieran a elegir una vez más, 
 te eligiría sin pensarlo,
 es que no hay nada que pensar.
que no existe ni motivo, ni razón
para dudarlo ni un segundo
por que tú has sido lo mejor,
 que tocó este corazón.